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MITOS SOBRE LA MEDITACIÓN

El meditar cada vez se hace más frecuente entre las personas, y es que nos ayuda a mantenernos relajados y tranquilos ante el mundo, pero existen diversos enigmas sobre esta práctica. 

La meditación es una práctica que cualquier persona puede llevar a cabo, en ocasiones nos  ponemos pretextos para no hacerlo o creemos que no podremos lograr la meditación por varias circunstancias. Estos son algunos de los mitos más comunes sobre meditar:

NECESITAS UN LUGAR ESPECIAL. 

Cualquier lugar es bueno para meditar; no necesitas tener un cuarto entero en tu casa para lograrlo. Puedes hacerlo en tu cuarto, sala, comedor, parque, jardín o en donde quieras. Lo importante es estar cómodo y evitar las distracciones. Alejarte de los estímulos externos sólo depende de ti, no del lugar.

 DEBES DE TENER MUCHO TIEMPO. 

No necesitas dos horas o una; quizá ni media hora para poder meditar. Si todos los días te sientas por lo menos 5-10 minutos, notarás los cambios. Lo que sí es verdad es que entre más tiempo puedas tomarte es mejor pero, la constancia es lo que importa.

NO PUEDO HACERLO SOLO. 

Claro que puedes. Simplemente debes sentarte en una posición cómoda, cerrar tus ojos y empezar. Una guía puede ayudarte pero todo empieza con tu propia voluntad.

DEBES DE TENER EXPERIENCIA. 

Nadie que haya empezado a meditar tenía experiencia previa. Siempre se empieza por el principio y no, no tienes que tener una carrera en meditación para poder meditar.

PUEDES SER MALO MEDITANDO.

No hay tal cosa como ser “malo” o “bueno” meditando. Simplemente se trata de cultivar una práctica de meditación y profundizar en ella.

NECESITAS PRACTICAR OTRAS DISCIPLINAS. 

Acompañar tu práctica de meditación con otras como yoga, kung-fu, tai chi, etc. es una excelente combinación pero no necesitas haberlas practicado antes para poder empezar a meditar.

ES MUY DIFÍCIL. 

Meditar no es difícil ni fácil; es una práctica personal en la que cada persona experimenta algo distinto. Habrá a quienes les cueste menos despejar su mente o habrá días en los que sea menos difícil encontrar silencio mental. Esto depende del momento de tu vida en el que estés o de lo que traigas en la cabeza o el corazón. La idea no es que sea fácil o difícil, simplemente debes sentarte y empezar a aquietar tu mente.

NO TIENES QUE PENSAR EN NADA. 

Pensar en “no pensar en nada” es pensar. No tienes que forzarte ni reprimirte, simplemente debes sentarte, relajarte y tratar de encontrar paz y silencio. La experiencia de cada persona es distinta y perfecta tal como es.

ES MUY CANSADO. 

Si meditas por primera vez y quieres permanecer cuatro horas sentado, sí puede llegar ser cansando. Intenta empezar con 5 minutos, luego 10, luego 20, después media hora y así sucesivamente. Si un día naturalmente puedes o quieres permanecer más, o menos, adelante. Deja que tu práctica te guíe de manera natural. No pienses en si es cansado o difícil; eso sólo es un bloqueo mental que te está alejando de la meditación.

HAY QUE HACERLO EN GRUPO. 

Hay a quienes les gusta más meditar en grupo y a otras personas solas. Puedes intentar ambas y ver como te sientes pero no hay reglas como tal; la práctica la decides tú.

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